21 may. 2015

SIBARITA CORDOBÉS POR LOGROÑO: CALLE DEL LAUREL

Con la puesta en marcha el pasado año de esta sección de “escapadas”, ya adelantábamos nuestra intención de completar el contenido de ésta con la incorporación de reportajes temáticos dedicados a lugares de indudable interés gastronómico. De este modo, a nuestros habituales resúmenes semestrales añadimos recorridos como el que os ofrecemos hoy dedicado a la Calle del Laurel en Logroño.

Son varias las localidades españolas que cuentan con una zona que es foco de interés para los lugareños y sus visitantes por su oferta gastronómica. Uno de esos ejemplos lo encontramos en la capital riojana. De tamaño medio – unos 150000 habitantes –, esta tranquila ciudad se mueve en torno a la actividad administrativa, al ser capital de la comunidad, al sector comercial, los servicios y al turismo cultural y gastronómico sobresaliendo el Camino de Santiago y el enoturismo respectivamente como sus principales atractivos en este último sentido. Muy unido precisamente al turismo del vino se encuentra ese foco al que antes aludíamos. Nos referimos a “La Laurel”, zona de vinos y pinchos por excelencia de la ciudad.



Se encuentro dentro del centro histórico y se trata de un conjunto de calles peatonales repletas de pequeños bares: San Agustín, Albornoz y por su puesto la Travesía del Laurel y Calle del Laurel que le dan el nombre. También recibe el nombre popular de “Senda de los Elefantes” ante la posibilidad de acabar realmente “trompa” si intentamos tomar un vino en cada uno de los bares. La misión en realidad sería imposible porque hablamos de varias decenas de establecimientos.

La visita la podéis planificar como queráis, aunque quizás lo más interesante es establecer una pequeña ruta tomando un vinito mientras degustamos la especialidad culinaria de la casa. Efectivamente, prácticamente todos responden al mismo esquema: nos ofrecerán una copita de joven o crianza que tomaremos junto con el pincho por el que son conocidos. A parte del vino que estén despachando en ese momento suelen disponer de más variedad por si queremos probar alguna añada o bodega más concreta y también muchos cuentan con una carta más amplia de pinchos.

Recorridos posibles hay muchos dada la gran cantidad de establecimientos y lo más probable es que cambie sobre la marcha atraídos por reclamo de los pinchos anunciados en uno u otro lugar. Aquí os dejamos el nuestro.

Bar Sebas (Albornoz, 3)

Para empezar el Sebas donde probamos el bacalao rebozado y su especialidad “La tortilla de patata”. Os preguntarán si lo tortilla la queréis o no con picante. Nosotros dijimos que si y el resultado fue positivo, aunque os aseguramos que el picante se deja sentir. En total 4,8 euros por dos vinos y dos pinchos.


 Bar Sebas - Logroño


 Pinchos del Bar Sebas

Casa Pali (Laurel, 11)

Un par de crianzas acompañaron al pincho estrella: “Crepe de solomillo y champiñón con pimiento verde y cebolla caramelizada”. También probamos el “Corazón de hojaldre con carrillera”. Ambos muy destacables. En total 6,5 euros por dos vinos y dos pinchos.


Casa Pali - Logroño


 Pinchos de Casa Pali


 Interior de Casa Pali

Torrecilla (Laurel,15)

De presencia algo más moderna que el resto de bares, Torrecilla nos ofreció dos buenos pinchos. Por un lado la “Mini-hamburguesa de pollo y ternera” y por otro el sensacional “Foie fresco a la plancha”. Este último, absolutamente imprescindible en vuestro recorrido. Dos vinos y los dos pinchos resultaron en 7,6 euros.

 Bar Torrecilla - Logroño


Pinchos en el Bar Torrecilla

Donosti (Laurel, 13)

Aquí probamos su “Cojonudo”: huevo de codorniz, chorizo y pimiento sobre una rebanada de pan. También probamos el “Pimiento relleno de Txangurro” – recordad que el txangurro es como se conoce en el País Vasco a la carne del centollo – y acompañamos todo un par de vinos jovenes. En total 6,6 euros.


 Bar Donosti - Logroño


Pinchos del Bar Donosti

Bar Jubera (Laurel, 3)

La especialidad, y prácticamente único plato de la casa, son las “Patatas Bravas”. Sencillo, pero para nosotros pasa por ser otro imprescindible. Dos vinos y plato de bravas por 4,7 euros.


 Bar Jubera - Logroño

 "Patatas bravas" del Bar Jubera


Llegados a este punto tocó descanso. Así que tomamos fuerzas para concluir nuestra ruta ya en horario nocturno.

Bar Ángel (Laurel, 12)

Empezamos la cena con otro lugar que no debe faltar. La verdad es que no parecía que nos apetecieran champiñones, pero este bar estaba repleto y había que saber porque. El secreto está en la salsa de “Los champis”. Excelentes. Dos “Champis” y dos vinos por 4,2 euros.


Champiñones del Bar Ángel en Logroño


"Champis" del Bar Ángel

Pulpería La Universidad (Travesía del Laurel, 9)

Más vino joven y el nombre lo dice todo así que por su puesto pedimos una ración de “Pulpo a la Gallega”. Por cierto, que el pulpo no paraba de salir. También pedimos unos buenos “Calamares fritos”. Dos vinos, calamares y pulpo por 14,4 euros.


Pulpería la Universidad - Logroño


Interior de la Pulperia la Universidad

 
 Raciones en la Pulpería la Universidad

Bodeguilla Los Rotos (San Agustín, 8)

Y para terminar unos contundentes “rotos”. Así se conoce en este lugar a su plato estrella: bollos de pan a los que se deja huecos quitando la miga para a continuación rellenarlos con distintos revueltos de huevos con patatas. En este caso probamos los de “Chistorra” y “Pechuga de pollo”. Vino, refresco y dos de “rotos” por 7,9 euros.


 Bodeguilla los Rotos - Logroño


 "Rotos" de la Bodeguilla los Rotos


 Exterior de la Bodeguilla los Rotos

Y hasta aquí llegamos. No había estómago para más en esta zona imprescindible para los amantes del “tapeo” y el ambiente distendido. Logroño cuenta también con otra zona cercana, de características similares y que empieza a estar en auge. Nos referimos a la Calle San Juan, aunque ésta la dejamos para una futura “escapada sibarita” aparte.

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