24 sept. 2015

CASA TOLLÍN: LLEGADOS A BUEN PUERTO

Alhakén II, 5 





Sin supersticiones. El 13 de abril de 2013 se iniciaba la andadura de un nuevo negocio para el número 1 de la céntrica calle Málaga. Abría el pequeño CASA TOLLÍN, bar de vinos, de cervezas, de sabores del norte y de buena compañía. Hablamos del proyecto de Miguel Eguidazu Jordano, cocinero que se suma a esa tendencia creciente de chefs propietarios que gana enteros en nuestra ciudad. Quizás su nombre sea menos conocido frente a otros profesionales de la restauración cordobesa, aunque su paso como jefe de cocina de La Fragua, bello espacio a la entrada de la Judería, ya le hizo alcanzar el reconocimiento de la crítica especializada. Sin embargo, a este lugar y su cocina probablemente le faltaron el grado de popularidad que ahora si ha conseguido alcanzar con este proyecto personal.

 Entrada de Casa Tollín de la calle Málaga

Efectivamente, Casa Tollín rápidamente se convierte en un espacio atractivo al público. Un lugar reducido en dimensiones que sin embargo se muestra elegante, cálido y con un cierto encanto que lo llevan a ser punto de encuentro y tertulia entre grupos de amigos. El espaldarazo definitivo le viene de la mano de la Guía Michelín, que lo incluye como novedad en la categoría de “Bares de tapas” para Córdoba en su edición de 2015. Desde finales de 2014 podía lucir ya el distintivo de la guía francesa lo que se traduce en una mayor afluencia de turistas y visitantes de la ciudad que atraídos por las recomendaciones de la guía se sumaban a la habitual clientela cordobesa.

El público y la Michelín no se equivocaban porque al encanto de la casa y del ambiente creado se sumaba una cocina sobresaliente. Basada en un producto excelente, bien tratado y  cuyo resultado final nos traslada en gran medida al norte de nuestro país, al interior de éste y a sus costas cantábricas. Los orígenes de Miguel Eguidazu salen a relucir de manera inequívoca con los pescados, las verduras y sus montaditos a modo de pinchos.

Estética de Casa Tollín

Pese a la atracción que ejerce últimamente el pequeño formato, Casa Tollín se quedaba pequeño – se nos quedaba pequeño – y así nacía la nueva dirección de Alhakén II, algo más amplio y, lo más importante, con mesas que permiten al comensal sentarse y disfrutar cómodamente y de manera más tranquila de la cocina del Tollín. La estética no cambia y sigue presente la ambientación portuaria donde destacan las fotografías de pescadores. Igualmente presentes están el vino, la pizarra con los platos y una pantalla de televisión que no deja de mostrar el resultado final de éstos.

Interior de Casa Tollín de la calle Alhakén

 Barra de Casa Tollín de la calle Alhakén

Visitamos este nuevo local entre semana, a la hora de la comida y sin reserva. No hay problema para encontrar mesa, aunque hay una buena ocupación de clientes. En fin de semana será más complicado. Tras tomarnos nota de la bebida, repasamos la carta. En la siguiente imagen podemos ver la pizarra donde se muestran los platos que nos ofrece Casa Tollín:

 Pizarra con los platos de Casa Tollín durante el pasado mes de agosto

Estos fueron los platos que elegimos. Para empezar disfrutamos de una “Mazamorra de espárragos y manzana”. Un plato que no aparecía entre los indicados en la pizarra antes mostrada y que, acompañada de tomate confitado, anchoas y pasas, resultó fresca, cremosa y de gran sabor. Sin duda una receta en alza en Córdoba a la que se une esta excelente interpretación de Casa Tollín. Seguimos con una de esas preparaciones en apariencia menos atractiva, pero que resulta todo un acierto. Nos referimos a los “Puerros rellenos” que se preparan cocidos y se rellenan de anchoas, jamón y tomate.

"Mazamorra de esparragos y manzana" de Casa Tollín

"Puerros rellenos" de Casa Tollín

Antes de llegar a los platos más contundentes, quisimos volver a probar el montadito estrella de la casa: el “Capitán”. Ya lo conocíamos de una visita anterior al Tollín de la calle Málaga donde quedamos sorprendidos de este sensacional mini bocadillo de pan caliente que encierra bacalao en aceite de oliva y torreznos.

Montadito "Capitán" de Casa Tollín

A continuación, seguimos con una de las preparaciones mejor conseguidas del establecimiento: el “Tartar de atún rojo”. Éste se acompaña de aguacate preparado a modo de guacamole y sésamo, y para untarlo además nos sirven unas rebanadas de pan calentito. Ya hemos tenido la oportunidad de probar otros ejemplos de esta receta en Córdoba y con muy buen resultado, pero en este caso probablemente estemos ante el mejor tartar de atún de toda la ciudad. Terminamos con una estupenda morcilla de arroz con pimientos asados.

 "Tartar de atún rojo" de Casa Tollín


"Morcilla de arroz y pimientos asados" de Casa Tollín

Pero para concluir realmente aún nos quedaba el postre. Para ello nos decantamos por una tarta de manzana con helado de vainilla, nata montada y confitura de arándanos. Recién hecha, fue sin duda el colofón perfecto para una comida redonda.

"Tarta de manzana" de Casa Tollín

La cuenta por nuestra comida supuso 46,2 euros e incluía, además todo lo comentado, una botella de agua mineral, una caña, una copa de tinto y un café. Mencionar que la copa de tinto correspondía al vino de la casa, un Rioja en botellas personalizadas especialmente en sus etiquetas para Casa Tollín. El resto de la bodega cuenta con referencias bastante conocidas, fundamentalmente Riojas y Riberas.

No queríamos dejar de mostraros un par de platos más que tuvimos la oportunidad de degustar en una visita anterior. Nos referimos a la “Ensaladilla Tollín” y otra referencia fundamental, el “Tataki de atún rojo”. El nivel general de la cocina es muy alto, aunque el tratamiento del atún es magnifico.

 "Ensaladilla" y "Tataki de Casa Tollín



Se acababa así nuestro paso por Tollín. Dejábamos la dirección de la calle Alhakén donde se encuentra el más joven de los locales de esta enseña que conserva exactamente la misma calidad en cocina y esencia en su ambiente, pero ganando ese espacio que el comensal también agradece. Muy satisfechos con la experiencia, no nos olvidamos del local original, del pequeño Tollín que por supuesto sigue plenamente activo y que es y seguirá siendo lugar de visita imprescindible. Dos alternativas para un acierto seguro. Escojamos la dirección que escojamos podremos decir, sin lugar a dudas, que hemos llegado a buen puerto.


Casa Tollín en la calle Alhakén

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