30 ago. 2014

CASA RUBIO: VISITANDO SU LADO “TABERNA"

Puerta de Almodóvar, 5



Camisa blanca, pantalón oscuro y mandil verde. Así nos recibe el amable personal de CASA RUBIO cuando accedemos a su interior. Nos hubiera gustado conseguir alguna de las mesas a pie de calle, pero por desgracia todas estaban ocupadas.
 
Resulta curioso detenerse a pensar que hemos accedido a un establecimiento que lleva dedicado al mundo hostelero casi un siglo. Hay que remontarse al año 1920 para encontrar su nacimiento como taberna. Primero conocida como “La Taberna del Cojo de San Nicolás” y más tarde como “Casa Rubio”, nombre con el que ha llegado hasta nuestros días. Esta denominación la toma de “El Rubio”, apodo con el que se conocía a su propietario desde 1932, José María Jiménez Márquez. La saga familiar continuará con el negocio un par de generaciones más, pero la etapa actual recae en la gestión del Grupo Cabezas Romero, empresa familiar tras quienes encontramos al matrimonio Miguel Cabezas Morón y Lola Carmona. Adquieren el local en 2001, convirtiéndose  éste en el segundo de los restaurantes del grupo que actualmente suma cuatro establecimientos: por orden, Casa Pepe de la Judería, Casa Rubio, El Nº 10 Taberna y Caravasar de Qurtuba.

 Cubierto en las mesas de la taberna de Casa Rubio

Cada uno diferente, aunque parecidos al mismo tiempo, comparten al menos el ambiente tradicional en su estética y gastronomía además de estar dotados, eso si, de ciertos toques de calidad. Son habituales, por ejemplo, de la Guía Michelín. Quizás el más singular sea Caravasar, el más joven de los negocios abiertos por el grupo, que está especializado en comida árabe y que esta haciendo méritos para aparecer en nuestra sección de “Temáticos”. Bueno, eso será otra historia así que dejamos la calle Romero, donde se concentra el núcleo fuerte de este grupo de restauración, para irnos hasta la emblemática Puerta de Almodóvar donde se encuentra nuestro lugar protagonista.

 Interior y escalerade acceso al restaurante de Casa Rubio

Como decíamos, habíamos accedido al interior de Casa Rubio donde nos reciben y conducen hasta la mesa para dos que acabamos ocupando. La verdad es que finalmente nos alegramos de estar dentro ya que el local esta climatizado y gana en confort frente a las mesas del exterior: ya sabéis, es agosto y ni de noche perdona. A pesar de ir sin reserva y sentarnos de inmediato, observamos que la sala en planta baja donde nos encontramos está bastante llena y lo cierto es que en su mayoría se trata de turistas y visitantes foráneos de la ciudad. Todo este espacio, junto con la terraza en la calle y la entrada junto a la espléndida barra, es lo que podríamos denominar zona “taberna” del establecimiento y que adquiere un aire más informal además de contar con un carta propia donde encontramos una interesante selección de tapas y raciones. Subiendo unas escaleras llegaremos a un salón en la primera planta y más arriba a la azotea, conformando ambos la zona de restaurante.

Nuestra mesa en Casa Rubio

Un mismo local o edificio, pero dos ambientes y dos cartas con propuesta gastronómicas diferentes: una dualidad propia de algunos restaurantes de referencia cordobeses. Casa Pepe de la Judería, El Caballo Rojo o El Churrasco serían otros ejemplos destacables. Sin duda, una forma más económica de acceder a restaurantes de referencia y conocer por donde se mueve su cocina.

Pero conozcamos de cerca esa “Carta de tapas” – agosto 2014 – que se sirven como raciones, medias raciones y como tapas en algunos casos:

Tapas:

Jamón Ibérico
Queso Manchego
Salmorejo Cordobés
Mazamorra
Cogollos con Ajitos
Ensaladilla Rusa
Ensalada Mixta
Ensalada de Quesos de Zuheros
Picadillo de Tomate con Atún
Tortilla del “Rubio” (sólo tapa)
Patatas Moriscas
Huevos con Pisto
Croquetas Caseras de Jamón
Berenjenas con Miel de Caña
Setas Riojanas a la Plancha
Pavías de Bacalao
Flamenquín Cordobés Casero
Chorizo al Vino
Patatas Revueltas con Jamón
Revuelto de Bacalao con Patatas Paja
Choco con Arroz
Chipirones Plancha
Japuta en Adobo
Riñones de Cordero
Puntas de Solomillo
Presa con Salsa de Trufa
Rabo de Toro
Churrasco Ibérico
Lomo de Buey

Postres:

Bipolar de Chocolate con Helado de Galleta
Espuma de Arroz con Leche y Helado de Canela
Tiramisú
Profiteroles Rellenos de Crema con Salsa Caliente de Guayaquil
Pastel Cordobés
Surtido de Postres de Nuestra Selección

"Mazamorra" en Casa Rubio

En esta ocasión y para nuestra cena nos decantamos por medias raciones de “Mazamorra”, de “Patatas Moriscas” y “Japuta en Adobo”, a lo que unimos la tapa de “Tortilla El Rubio”. Comienzan sirviendo – tal como nos sugiere el camarero que nos atiende – el plato frío, la “Mazamorra” en este caso, que se acompaña de almendras fritas enteras, huevo duro muy picado y unas gotas de aceite de oliva. Un plato fresco, de excelente de sabor y que degustamos a modo de “dipeo” con regañás. Muy de moda actualmente en Córdoba, la mazamorra puede ser la alternativa perfecta si se llega algo saturado – cosa difícil – de salmorejo. A continuación llega la “Japuta en Adobo” – la japuta se conoce como palometa en otros lugares –, fritura perfecta y limpia donde celebramos además el acompañamiento con una mahonesa de lima, que pone el toque cítrico, y algo muy cordobés como es la col aliñada. Seguidamente nos sirven las “Patatas Moriscas”, un plato muy sencillo en el fondo, pero que nos parece uno de los imprescindibles de esta carta. Se trata de patatas a dados, primero cocidas y después fritas, mojadas en una especie de salsa mahonesa de toque ligeramente picante donde sobresalen, por color y sabor, el curry y el comino, y que se acaba con cebollino picado. Lo dicho, sencillo y genial al mismo tiempo. Finalmente acabamos con la “Tortilla El Rubio”. Vamos, pincho de tortilla de patatas de toda la vida en cuña de gran tomo, como gusta de servirse aquí en Córdoba, que estuvo acompañada de salmorejo con su jamoncito y todo. Oportunidad que tuvimos de probar también el salmorejo que por cierto fue lo mejor del plato porque la tortilla, siendo justos, ésta estuvo bien, pero las hemos probado mucho mejores.

 "Japuta en adobo" de Casa Rubio

"Patatas moriscas" de Casa Rubio

"Tortilla El Rubio"

Cierto es que la cena fue, a pesar de tratarse de medias raciones, contundente, pero dejamos sitio para un postre. En este caso nuestra elección fue la “Espuma de Arroz con Leche y Helado de Canela” y mereció la pena. Empezamos con el toque fresco de la mazamorra y hacia falta terminar con la misma sensación que ahora ponía el helado de canela que acompañaba al suave arroz con leche. Poquitos postres pero muy trabajados y que se llevan la mejor presentación de la cena. Por cierto que son prácticamente los mismos que los de la carta del restaurante.

 "Espuma de Arroz con Leche y Helado de Canela" de Casa Rubio

Así acabamos una cena a la que habría que sumar el servicio de pan para dos, cuatro cañas y un café cortado. En total 34,6 euros con buena relación calidad-precio (raciones en torno a los 10 o 12 euros de media, medias raciones en torno a los 6, tapas sobre los 2,5 o 3 y postres 5,5 euros). Todo bien ejecutado y con gran sabor – excepción hecha de la tortilla en la que nos mostramos algo más exigentes – y donde nos sorprenden positivamente las cantidades: muy bien tratándose de medias raciones que fue lo que pedimos en nuestro caso. Por cierto, los precios se incrementan un 10% en terraza.

Comentaros que en ocasiones también disponen de una lista de sugerencias fuera de esta carta. Ese fue el caso de la pasada Semana Santa, momento en el que también pasamos por esta casa y de la que os mostramos una fotografía a modo de ejemplo.

 Sugerencias a la carta de tapas de la pasada Semana Santa

Os mostramos también algunas fotografías de lo que pedimos en aquella ocasión y que estuvo compuesto por platos de la carta y de la lista de sugerencias: “Ensalada de Brotes con Melva, frutos secos, Granada y Vinagreta especial”, “Revuelto de Bacalao con Patatas Paja“, “San Jacobo especial de Lomo de Buey con Queso” y “Bipolar de Chocolate con Helado de Galleta”.


Mientras abandonamos Casa Rubio ya satisfechos, nos fijamos con más detalle en el mejorado aspecto que se le ha dado al establecimiento en los últimos tiempos: blanco limpio y luminoso en el que destacan los toques de color azul y verde esmeralda.

  Interior de la taberna de "Casa Rubio"


Zona de barra de Casa Rubio en abril y la nueva imagen, tras ser remozada, en agosto

Y nada más salir encontramos a la vista, de nuevo, la mágica Puerta de Almodóvar, frontera entre la Córdoba vieja y nueva. Sin duda queda una noche estupenda para pasear, recordar e ir pensando en regresar, pero ahora a ese lado un poco más formal de Casa Rubio: su restaurante. Por su puesto lo compartiremos con vosotros.

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